No hay versus que valga

por coutureonpaper

Esta mañana mientras iba en el autobús de camino a la universidad, una amiga y yo estábamos contándonos nuestras vidas y de casualidad ha salido el tema del blog (la verdad es que sin quererlo le estoy cogiendo cariño y ya me siento un poco blogger, pero eso es otro tema). A lo que iba. Se me ha ocurrido preguntarle qué opinaba sobre las técnicas digitales que utilizan ahora muchos ilustradores y su respuesta literal ha sido la siguiente:

Utilizar el ordenador para dibujar es una forma de camuflar los errores que cometerían sobre el papel. Así les queda bonito, pero con menos esfuerzo.

No he querido contestarle, porque Laura, como buena tauro que es, no iba a dar su brazo a torcer tan fácilmente. Pero me cabrea. Me cabrea muchísimo que la gente hable sin saber. Yo nunca me he declarado seguidora de las técnicas digitales porque, sinceramente, me gusta más el acabado de un pincel, un lápiz o un rotulador. Sin embargo, nunca me oiréis decir que trabajar con el ordenador tiene menos mérito que hacerlo sobre papel. Menuda tontería. Además, reconozco que otra de las razones por las que no utilizo técnicas digitales (aparte de porque me llamen menos la atención) es porque no las controlo todo lo que a mí me gustaría. Seamos sinceros, al igual que para manejar un pincel hay que tener cierta gracia, lo mismo ocurre con este tipo de técnicas.

Lo que intento decir es que enfrentar las métodos tradicionales con los digitales es de lo más absurdo. Todos son métodos, sin más, y cada ilustrador escoge el que más se adapta a sus gustos y a sus necesidades. Así que la próxima vez que alguien vaya a menospreciar el trabajo digital, por favor, que lo piense dos veces; o que intente él mismo llevarlo a cabo, y que después de estar dos horas luchando con el Illustrator, me lo cuente.